Luis Moreno Maldonado


En el programa de hoy disfrutaremos con la compañía de Luis Moreno Maldonado, amante de la caza, gestor de fincas agrícolas, escritor, viajero y un acérrimo apasionado de la cocina cinegética y reputado gastrónomo para el que unos huevos fritos con chorizo y patatas le hacen el hombre más feliz del mundo.

Temporada: CUARTA

Capítulo: Quinto

Fecha: 28 de diciembre de 2025

Presentación


Luis nació en febrero del 77 en Madrid, aunque manchego de corazón, desde muy pequeño mamó el campo y se introdujo entre sus gentes. Cuenta su madre que desaparecía por la mañana ya fuera con pastores, cabreros, tractoristas o guardas y no se le volvía a ver el pelo hasta bien entrada la tarde. El campo y la caza estaban íntimamente ligadas a su familia por ambos lados, siendo además la agricultura parte fundamental de sus quehaceres.

Aquel mundo, que a pesar de haber cambiado menos que el de la ciudad, también lo ha hecho, le conquistó desde el principio y sintió una atracción inmensa hacia la naturaleza y sus gentes.

Su padre, que a pesar de irse joven siempre se ocupó de fomentar su incipiente afición, fue su primer maestro, con él comenzó a asistir a los primeros ojeos de perdices y monterías, que le divertían mucho menos que los pájaros. Recuerda que, por su comunión, unos grandes amigos de sus padres le regalaron lo que él cree que aún hoy es el regalo que más ilusión le ha hecho nunca, una escopeta de plomos Gamo calibre 4,5.

Con ella empezó a abatir sus primeras piezas, gorriones, ratones, tordos y aquel instinto atávico de depredación entro en él de forma virulenta.

Un día de noviembre del 89 y en el monte de la Priora en uno de estos ganchos que hacían, sonó el estruendo de su escopeta y unas voces advirtiendo que un jabalí se dirigía hacia donde él se encontraba. Por fin, esa imagen tantas veces imaginada se hizo real al ver un enorme jabalí dirigirse hacia la derecha a unos 40 metros de él. Huelga decir que recuerda ese día cómo uno de lo más felices, trascendiendo el hecho de cazar. Su primer jabalí, en abierto y de certero balazo.

Luego llegaron las monterías, con años que monteó más de 30 días, días de juventud, amigos, muchos kilómetros, muchas copas y poco sueño.

Su primer viaje al extranjero lo realizó a los 18 años. Su abuelo y sus tíos tenían como tradición desde mitad de los 80 acudir en mayo a Polonia a cazar corzos. Nunca se le olvidaran aquellas primeras incursiones por los bosques polacos subido a un carro tirado por un caballo buscando al duende del bosque.

Ha realizado 39 viajes de caza al extranjero en todos los continentes a excepción de Oceanía.

Gran importancia tuvo también en su vida de cazador y hombre de campo la gestión de territorios donde alcanzaron numerosos premios por la calidad de los trofeos abatidos en dichas monterías.

Para el, pocos lugares tan confortables y legítimos encuentra para hablar de conservación y amor por la naturaleza como desde el punto de vista del cazador.

Hoy en día, una de las cosas más maravillosas de la vida es ir a una montería y darle el rifle a su hijo mayor, el disfrute es indescriptible ante esa frescura y esa emoción donde uno, se ve reflejado.

 

Receta

Perdices con setas en escabechee


Entre cocinado y cocinado, una paradita y:

- Jabalí fileteado en orza con alioli

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