
Fernando González Sitges
En el programa de hoy disfrutaremos con la compañía de Fernando González Sitges, zoólogo y documentalista de profesión y vocación que comenzó a viajar siendo niño a través de las aventuras que vivía en los libros. Lo siguiente fue preguntarse cómo sería realmente estar delante de una manada de elefantes y ése fue el motor que le hizo moverse por el mundo: la naturaleza.
Temporada: CUARTA
Capítulo: Sexto
Fecha: 29 de enero de 2026
Presentación
En su casa siempre hubo animales. Y no me refiero a ningún miembro de la familia, sino a todo tipo de criaturas que, de una forma u otra metían los diez hermanos en casa para observarlos, disfrutarlos y, poco después, si lo habían cogido en la naturaleza, soltarlos.
El monte, la playa, los espacios salvajes siempre le atrajeron. Las novelas de aventuras que le regalaron sus padres (Burroughs, Salgari, Verne…) y la afición a la caza y a la pesca a mosca de su abuelo le hicieron buscar los espacios abiertos, el bosque, los ríos, el mar. Y en sus veranos de juventud los encontró en el monte de Torrelodones, los bosques y costas de Asturias.
Este amor por lo salvaje le hizo estudiar biología con la especialidad en zoología. Mientras estudiaba, sus padres, sin que haya sabido nunca el por qué, le eligieron entre los diez hermanos para acompañarlos a México, un viaje que le cambió.
Nunca había querido salir de España y en México descubrió lo que se estaba perdiendo; la naturaleza del mundo le estaba esperando. Ya durante la carrera, y acompañado de Ana, hoy su mujer, empezaron a viajar a lugares como Kenia, Tanzania, India, Nepal y México. Y también durante ese tiempo empezó a escribir guiones de documentales para ganar algo de dinero.
Al poco de acabar la carrera y tras un paso por el CENEAM, montó una pequeña productora con varios amigos con la que hicieron algunos documentales para ICONA y un jovencísimo Telemadrid. Pero la cosa no daba para vivir y por aquello de la responsabilidad hizo un máster en pesca y acuicultura en el Instituto Marítimo Español; si no podía hacer documentales al menos estaría al lado del mar, los ríos y los peces.
Ha dedicado su vida a los documentales de naturaleza a los que ha tenido la suerte de añadir algunos históricos dramatizados sobre Cortés, Malinche y Gonzalo Guerrero que le permitieron reivindicar el papel de España en América y poner su granito de arena en la lucha contra la odiosa Leyenda Negra.
Ha realizado algo más de 200 documentales sobre diferentes ecosistemas y animales de todo el mundo. La conservación parcial no sirve de mucho en un mundo globalizado, así que ha intentado siempre mostrar el problema con una visión amplia y global.
Con los viajes mezcló el dibujo y la escritura, a la que se aficionó haciendo guiones, y empezó a hacer cuadernos de viaje, algo que le encanta y le recuerda la belleza de un tiempo en el que se viajaba sin prisa y con el afán del descubrimiento y el asombro del mundo.
Y como se le da mal estarse quieto, también a través de la escultura ha intentado transmitir la belleza y fragilidad de la biodiversidad del planeta.
Todo esto en el ámbito profesional. En el personal, incomparablemente más importante, su familia es su absoluta prioridad, su mayor afición, su vida de verdad.
En su casa la gastronomía, como buenos españoles, es muy importante y la consideran un pilar fundamental de la cultura. Su madre era asturiana y la de Ana es vasca, y la genética ha dejado su impronta en sus hijos. Por desgracia dice que es “un zarpas” en los fogones y cada vez que lo intenta el resto de la familia tiembla.
Receta
Pato azulón a la naranja
Entre cocinado y cocinado, una paradita y:
- Venao estofado












































